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No estaba tan gorda como creía.

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Yo soy gorda.

Soy gorda, porque siempre, siempre he tenido sobrepeso en mayor o menor cantidad. Soy gorda porque siempre me ha costado encontrar ropa en las tiendas en las que mis amigas compraban. Soy gorda porque la sociedad me ha hecho sentirme gorda.

Y es que el otro día, en casa de mis padres encontré unos cds llenos de fotos antiguas y al repasarlas y verlas, me doy cuenta de que no estaba tan gorda como pensaba, pero han hecho que me lo crea. Que sí, que nunca he estado delgada cual sílfide, pero joder, veo las fotos ahora y digo "qué buena estaba".

Vale, no se me marcaban los huesos, y tenía un pequeño michelín rebelde. Y desde luego, mi culo siempre ha ido por libre. Tengo un culo de esos que va como medio metro por detrás de mí. Y oye, que me encanta. No sabéis lo bien que sientan los vaqueros (no, los boyfriend no, gracias).

Y siempre me ha pasado que he ligado bastante y nunca entendía por qué. Siempre pensé que era mi labia la que conseguía chicos y no mi físico, pero ahora que repaso de nuevo, una y otra vez mis fotos, lo entiendo. Es que yo también intentaría ligar conmigo misma, oye.

Y subo este post en concreto y escribo estas líneas porque sé en qué medida puede afectar esto a una chica de 15, 16 o incluso 20 años. Porque yo por aquel entonces no estaba ni de lejos tan gorda como ahora, y sin embargo me sentía una foca. Y ahora, que peso como unos 20 kilos más que entonces, no me siento tan gorda. Ahora soy consciente de que soy y estoy gorda, que no dejaré de estarlo nunca, aunque habrá épocas en las que esté mejor que otras, pero me siento bien conmigo misma. Me acepto como soy, con mis kilazos de más y mi culo respingón.

Hoy os traigo una selección de fotos de mis años mozos en los que yo me veo estupendísima de la muerte y por aquel entonces me veía súper gorda. Unas fotos de las que ahora me siento capaz de presumir, pero hace años no se me ocurría subirlas sin una capita de licuar en Photoshop.

Con ello os animo a ser objetivos y a quereros mucho, mucho. Os animo a gustaros, porque quizá os pase como a mí y dentro de unos años os echéis las manos a la cabeza pensando lo ciega que estaba.

Feliz fin de semana y puente para los que podáis disfrutarlo. Besos gorditos míos.


PD: Obviad mis pintillas. Era joven e inexperta. Y sí, hubo un tiempo en que mi pelo no era rubio.

PD2: Obviad también que la casi todas las fotos son en el mismo sitio, es que yo era de salir siempre por el mismo bar.







Esta foto va dedicada a mi fan número 1, porque fue el día de su boda.


Outfit: Reciclado.

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¡Otra vez lunes! ¿Qué tal vuestro fin de semana? ¿No os da la sensación de que el tiempo pasa volando?

Este fin de semana, nosotros hemos celebrado el 29 aniversario de casados de mis padres. Para la celebración fuimos a cenar a un restaurante muy chulo y reconocido de Torrejón y luego salimos todos a tomar una copa. No fue nada demasiado fino o elegante, pero encontré la excusa perfecta para arreglarme un poco y "estrenar" vestido.

Yo tan chula con mis plantitas.
Y digo "estrenar" porque me puse un vestido que tengo hace ya muchos años (puedo asegurar que como mínimo tiene 7 u 8), que compré en Blanco cuando todavía me valían sus tallas. El vestido en cuestión tiene dos capas. La de abajo es un forro negro y la de arriba es de gasa drapeada gris con estampado de leopardo en tonos grises. Vestido sin mangas, bombacho y con cuello halter. Una cucada que tenía en el armario de los "paracuandoadelgace".


Evidentemente lo tenía apartado porque no me valía. La parte de arriba al ser drapeada no me daba problemas, pero el forro decía que si quería respirar tenía que reventar las costuras. Así que yo, que soy muy dada a las manualidades pero que tengo muy mala mano, me pasé toda la tarde del sábado descosiendo el forro y volviéndolo a coser bajando la sisa. ¿Resultado? Pues estrenando un vestido la mar de cómodo. ¡Viva el reciclaje!

Lo combiné con una americana negra y en vez de medias me puse leggins negros. No elegí las medias, porque aunque son opacas, dan más brillo que los leggins y visualmente aportan más volumen. Y bastante tengo ya con el volumen del bombacho y con el que llevo de serie. En los pies me puse unos botines negros de antelina cerrados, tobilleros y de tacón ancho. Estuve muy tentada de ponerme unos zapatos que contrastasen en color, pero el efecto óptico conseguido sería que mis piernas pareciesen más cortas y gordas. Así que todo negro y taconazo para aportar la sensación de que las piernas son más finas y largas.

Como complementos adicionales mis gafas preferidas. DsQuared2 Muriel. Mi anillo-reloj de leopardo a juego con el vestido y unos pendientes plateados que cierto día aparecieron en mi ventana en el pueblo. El maquillaje, como siempre, ojos perfilados con un ahumado en negro y mi pintalabios favorito (el long wearing de Flormar color Glam Cherry).









Aún me gustaría hacerle algún arreglillo y modificar el bajo, pero teniendo en cuenta que soy nula para la costura, me conformo con el resultado hasta el momento. Así que ya sabéis, antes de deshaceros de los vestidos y prendas que no os valgan, dadles una vueltecilla a ver si podéis apañarlos.

Brownie también quería salir en la foto.
Y hasta aquí por hoy. Espero que empecéis una semana genial. ¡Pasadlo bien gordit@s míos!

Bg.

Crítica a los críticos. Vive y deja vivir.

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De nuevo jueves, y aquí estoy hoy para hacer mi crítica a los críticos.
 
Hoy voy a hablar de todos esos personajes que se creen con derecho a criticar y a faltar al respeto desde el anonimato que da internet.
 
Esta semana me he sorprendido leyendo un comentario que decía que los gordos faltamos mucho al respeto. Como comemos mucho, más de lo que deberíamos, estamos faltando al respeto a los miles de personas que se mueren de hambre. También faltamos al respeto a la sociedad, porque como sufrimos muchas enfermedades, hacemos subir los impuestos para costear nuestro gasto médico. Y al final remataba diciendo que también faltamos al respeto a las personas que contraen las mismas enfermedades que nosotros de manera fortuita...
 
Os puedo prometer que a mí me da la risa cuando leo estas cosas, pero cuando se me pasa el sofocón, me paro a pensar de dónde sale esta gente. ¿En serio hay gente que piensa así? I can't believe it!
 
Ahora que tan de moda están los cuerpo curvilíneos, que empieza a haber algo más de adaptación en el mundo de la moda, cada vez somos más cerrados de mente en las redes sociales. Se nos critica a diario dando a entender que hacemos apología de la obesidad, que atentamos contra la salud queriendo extender el pensamiento de que tener sobrepeso es guay.
 
A ver si nos enteramos. Que aquí nadie defiende nada. Lo único que buscamos es querernos. Da igual si pesas 40 o 100 kilos. Da igual que necesites adelgazar por salud, o que estés sanísimo y aún así gordito. Lo que importa es que te quieras. Lo importante es que la industria de la moda y la publicidad acepte que no hay un tipo de cuerpo único, y que todos merecemos tener una representación. Que todos sabemos que el sobrepeso, la obesidad, en definitiva el estar gordo, no es sano. Puede ocasionar problemas cardiacos graves, hipertensión, diabetes... Eso lo sabemos los que siempre hemos sido gordos y llevamos toda la vida visitando médicos y endocrinos, y los que engordan ocasionalmente y tienen que tratar con un nutricionista. Eso lo sabemos y por ello, no queremos que nadie enferme por estar de moda. Lo primero es la salud.
 
Pero por encima de todo y de todos, tiene que primar el respeto. Vive y deja vivir. Respeta y opina si quieres hacerlo, pero siempre desde el respeto. Es muy valiente soltar comentarios desde avatares anónimos en internet, criticando, insultando, etc. Hay mil maneras de decir las cosas, y os puedo asegurar que por mi parte, estoy abierta y dispuesta a todo tipo de debates, pero siempre desde el respeto y la tolerancia.
 
 
Que da igual que uno sea gordo, que alto, que chino, que azul. Que todos somos personas y nos merecemos ser tratados como tal.
 
 
Pasad buen fin de semana gordit@s míos. Mua.
 
Bg.


¡Con curvas y a por todas!

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Como os anuncié el viernes en las redes sociales, faltó el post del jueves, pero todo tiene un por qué.
 
 
Este año, no me he atrevido a subir fotos mías en bañador. Sólo tengo una foto de cuerpo entero que me hice en la playa, porque no me he atrevido con más. Porque las dos o tres fotos más que tenía, las he borrado porque me daba vergüenza. Y me da vergüenza porque me he puesto como un tonel. Y me sigue dando vergüenza, pero no hay nada como la presión social para motivar a una misma (eso, y que esta es mi casa y aquí me siento libre). Adjunto documento gráfico como prueba.
 
Si buscas tonel/foca en el diccionario, sale mi foto.
 
Este último año, mi vida ha dado un vuelco, un giro de 360º grados, y el descontrol en cuanto a comidas y sus horarios, la ansiedad ante situaciones difíciles y otros motivos, me han pasado factura. Factura en forma de kilos. No sé cuántos, ni lo quiero saber, pero por eso esta semana comienza un nuevo apartado del blog, y un nuevo reto en mi vida.
 
¡Con curvas y a por todas!
 
Y es que he decidido poner de mi parte y terminar con este suma y sigue. Y esta vez lo llevo a cabo yo solita. Otras veces me he gastado dinero y tiempo en nutricionistas y dietas "milagro" con productos maravillosos que aceleran el proceso. Esta vez no. Ahora ha llegado el momento de ser responsable y preocuparme de mi salud antes que nada. Y lo que es más importante, ser capaz por mí misma de resolver mis problemas.
 
En este nuevo proyecto, voy a esforzarme por comer bien (que no hacer dieta, que es distinto) y  por hacer un poco de ejercicio (sí, un poco, porque mi fondo físico no me va a permitir mucho). Pero lo más importante, es que no incluye básculas de ningún tipo. Porque me da igual pesar 80 que 100 kilos siempre que yo me vea bien y me sienta feliz conmigo misma. El único medidor que voy a tener va a ser el espejo.
 
Pero necesito vuestra ayuda. Y para ayudarme necesito vuestro apoyo, porque yo soy de voluntad débil. Se me convence rápido para saltarme dietas. Así que para servirme de ayuda, voy a usar el hashtag #concurvasyaportodas. Os iré contando cómo me siento, subiré fotos de mis comidas, de mis momentos "deportivos", de mis caras de sufrimiento y de mis momentos de ansiedad y de bajón en los que quiera comerme veinte donuts. Necesito presión social.
Cualquier muestra de apoyo es bienvenida, en cualquier red social, porque intentaré ir actualizando todas.
 
Faceboook: Con curvas
 
Twitter: @bgconcurvas
 
Instagram: @bego.concurvas
 
Pinterest: @bgconcurvas
 
Snapchat: bgo.concurvas
 
Aviso que estoy poniendo todas mis fuerzas en aprender a usar Snapchat y Pinterest, pero que me está costando lo mío. Me siento un poco abuela ya. Yo antes lo pillaba todo a la primera...

Y hasta aquí por hoy. Un nuevo lunes con un nuevo reto. Pasad feliz semana gordit@s míos.

Bg.

Pros y contras de estar gorda vol. II

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Vol. II: Los pros.
 
 
Y sí, es que estar gorda también tiene sus cosas positivas. Y son más de las que parecen. Que no digo que sea bueno estar gorda, que lo importante es estar san@ por encima de todo (lo aviso antes de que se me echen encima todos esos fanáticos anti-gordos que se quejan de que hacemos apología de la obesidad). Yo lo que quiero explicar con este post es que estando gorda, puedes sacar provecho de la situación, porque hay alguna cosa que es muy guay.
Muestra de cómo mis chichillas tapan los posibles
pelillos rebeldes.

No importa si no vas perfectamente depilada. Y me explico. Si te haces las ingles y se queda algún pelillo rebelde, tranquila. ¡No pasa nada! Porque si tienes los muslos gruesos (como mis jamones), te lo taparán siempre y cuando no te despatarres. Nuestras chichillas nos tapan las imperfecciones. Minipunto para nosotras.

Resulta muy difícil coincidir con alguien con el mismo vestido. Y es que si gastas más de una 42, tendrás que buscar tiendas diferentes a las habituales. Y sed sinceras, ¿cuántas veces habéis visto que alguna de vuestras amigas coincide en un bar con el mismo vestido de Bershka? Yo, muchas. Nosotras tenemos la suerte de tener un armario mucho más exclusivo y variado.

Estamos de moda. ¡Sí! Las curvas y las tallas grandes son tendencia, y si no, mirad cómo va cambiando la industria de la moda y de la publicidad en general. Modelos como Tara Lynn, Denise Bidot o Candice Huffine protagonizan artículos en las grandes revistas de moda.

Somos muy interesantes. Que sí, que esto no es algo general, pero por desgracia, siempre hemos tenido que currárnoslo más para ligar y buscar estrategias, y eso nos hace tener mucha más conversación. Yo por mi parte, siempre he sido la amiga simpática, y es mi labia la que me ha llevado a liarme con quien me ha dado la gana.

De pequeñas siempre somos las más guapas. Porque a todo el mundo le encanta un bebé rollizo de muslos y brazos gorditos para darles un mordisco. Y las que hemos sido desde siempre gorditas, lo hemos sentido. En mi casa, mis tíos siempre dicen "es que Bego era la más rica, pero no podíamos cogerla a la pobre".

En la piscina o en la playa, la gente siempre preferirá tumbarse apoyándose sobre nosotras. Sí, sí. Decid lo que queráis, pero estamos más mulliditas y da un gustazo increíble usar nuestros muslos o culos de almohadas. Reconocedlo, somos blanditas y achuchables.

Hola, soy blandito y achuchable.

Tenemos de donde agarrar, que sonará a típico, pero me lo ha chivado mi chico y lo tenía que meter en algún lado. A él siempre le han gustado las chicas grandes, o con curvas, porque le gusta sentirnos al dar un abrazo. Y es verdad que nosotras llenamos a la perfección el hueco entre los musculosos brazos de nuestros chicos.
 
Si vas al cine, no sufras porque las palomitas se caigan al suelo. ¡Tranquila! Tu pecho/tripa hará de saliente en el que se apoyaran todas las pobres victimas que no han llegado a tu boca. Siempre podrás hacer repesca si el cubo se termina.
 
Y por último, pero no más importante, somos más felices. No, no me refiero a la vida en general. Me refiero a esos pequeños momentos en los que vas a probarte ese vestido que tanto te gusta y ¡¡te vale!! Nadie disfruta esos momentos como nosotras. Esa sensación cuando encontramos una tienda rollo Violeta By Mango en la que toda la ropa es genial y de buena calidad y ¡¡todo te vale!! Es indescriptible.
 
Y hasta aquí el listado de pros de esta semana. Como os dije con los contras, admito vuestros pros para ampliar la lista.
 
Feliz semana gordit@s míos.
 
Bg.
 
 
PD: Agradezco en el alma cada "me gusta", cada "like" en Facebook, cada "♥" en Twitter, pero si de verdad os gusta lo que leéis, sería genial si pudieseis compartir para llegar a más gente. Haceros seguidores del blog o seguidme en redes sociales para no perderos nada. ¡Mua!

Pros y contras de estar gorda vol. I

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Vol. I: Los contras.

Ser gorda y atravesar el pasillo de un autobús/avión/butacas. En serio, qué les costará hacerlo un pelín más anchos? No hablamos de metros, pero 4cm ayudarían y casi ni se notarían.

Sentarte con alguien en un autobús. Que da igual que sea conocido o desconocido, la cuestión es que o dejas medio culo en medio del pasillo, o aplastas a tu acompañante. Y vale, que ese sujeto ya sabe que estás gorda cuando decide compartir asiento, pero hay veces que te dan gamas de comprar dos billetes para no pasar el mal rato.

Y ni hablar de volar con compañías low cost. Menos mal que son vuelos cortos, y en tres horas aprox puedes bajarte, pero ¡eso es inhumano! La última vez que volé con ellos, por inclemencias del tiempo, tuvimos que quedarnos allí sentaditos sin despegar 40 minutazos!! ¡¡Cuarenta!! Más las dos horas y media que duraba el vuelo... ¿Sabéis lo que es eso? Piernas dormidas desde el minuto 3. 

Y lo de levantarse a hacer pis en medio del cine/teatro... Por necesidad, en el cine me levantaría mucho. Normal, me ponen esos cubazos de palomitas con trece kilos de sal provocando sed... Y tanta sed me obliga a beberme una coca cola de un litro (light, eso sí) en media hora. Pero no me levanto porque mi señor culo tendría que abofetear a todos los incautos que comparten mi fila. Eso sí, cuando empiezan los créditos finales huyo en estampida hacia el baño más cercano.

Si tus curvas están repartidas como las mías (es decir, que eres todo piernas y culo), lo siento amiga, pero los vaqueros boyfriend no están hechos para ti. Deja de intentarlo. No luches. Te lo digo por experiencia. Te recuerdo que esos pantalones tienen corte de chico y, reconócelo, ¿cuántos chicos culones conoces? Y cuidado con los pantalones con rotos... Porque de pie, pueden sentarte estupendos, pero en el momento que te sientes, tus lustrosas piernas harán lo posible para escapar de su cárcel vaquera formando una apetecible mollita de chicha. Y todo el mundo querrá tocarla. Es MI MOLLITA.

Las sillas de las terrazas de los bares. ¿En serio? Qué monas, qué diseños, qué rejillas, qué fresquitas metálicas en veranito. ¿En serio? ¡Duelen! Primero te cuesta sentarte, porque los reposabrazos están a una distancia prudencial. Prudencialmente justita. Y luego, cuanto más rato pases sentad@ en ellas, tus carnes irán cogiendo la forma de la silla y cayendo entre sus rejas, clavándose y haciendo daño. Y si vas de cañas y se te pira un poco el panchito, corres el riesgo de tener que llevarte la silla a casa.

Ir de compras con tus amigas las sílfides. Porque puedes tener suerte, tener un grupito de tu misma condición e ir a las mismas tiendas en las que hay cosas chulísimas de tallas grandes, pero las hay que no somos tan afortunadas y tenemos amigas que compran en tiendas en las que a nosotras no nos entran ni los collares... Yo procuro evitar ir con ellas para no deprimirme cuando se prueban una 38 y les queda grande. 

Ese limbo entre las tallas grandes y las normales del que ya os hablé el otro día. Too fat/too small.

Ir al gym/hacer deporte. ¿Lo habéis probado? ¿No os sentís observadas? ¿Juzgadas? Decenas de ojos críticos que piensan "Mira la gorda, cómo suda. Le chocan los michelines. Hipnótico como una lámpara de lava" y tú ahí, intentando guardar la respiración para que no te entre flato, con la cara roja como un cochinillo asado y con ríos de sudor cayendo por tus sienes. Al más puro estilo Bridget Jones. ¿No? ¿Soy la única?
 
 
Y en la piscina/playa, cuando estrenas ese bañador (y digo bañador, no bikini, que yo soy así), y te ves tan fashion, tan estilosa y elegante, que te compras hasta una pamela a juego para que tu pelo juegue con la brisa debajo de ella y en el espejo de casa pareces una diva, creyéndote ASHLEY GRAHAM. Y llegas a la playa/piscina y hace aire y la pamela se vuela, se te pone el pelo en la cara, te rebozas cual croqueta por la arena y lo que tú pensabas que iba a ser tu posado del verano se convierte en un "oh dios mío, que no me haya visto nadie"... 

Y no voy a hablar de tener uniformes que se compran en tiendas standar en lugar de tener sastre. Porque en el mejor de los casos, te ponen los polos de los chicos, y en el peor, te pasas la temporada pareciendo una morcillita "bienapretá".
 
Y hasta aquí puedo leer. Estaré encantada de recibir vuestros contras. Seguro que se me han olvidado mil más, pero os prometo que por cada uno, hay un "pro" esperando el próximo post.
 
 
Feliz jueves y fin de semana gordit@s míos.
 
Bg.

Pili Soy Yo.

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Hablamos de superación.

Imagina vivir en Canarias... Sol, playa, clima tropical... Una media de 22º C (17º en los meses más fríos). Palmeras, cielos despejados, arena fina, agua turquesa... ¿Te pones en situación? Chulo eh. Que buena pinta. Creo que en Canarias hasta el ir a trabajar sienta bien. Cuerpos bronceados, calorcito...

Pues bien, ahora imagina, estar tan acomplejada que pases 3 años sin pisar la playa. Viviendo en un paraíso tropical y sin poder ir a darte un bañito en sus aguas. No poder disfrutar de tu isla, de tu tierra, por prejuicios.

Hay gente que lo ha sufrido, y que lo sufre. Hoy os voy a hablar de Pili Soy Yo.

Pili es una mujer increíble que pasó por esto que os contaba. Pili es una mujer que siempre ha sido gordita. Es una mujer que como muchas de nosotras ha tenido una vida de altibajos. De quererse más y de quererse menos. Podría ser cualquiera de vosotras, o incluso yo. Lo que diferencia a Pili es que ha sabido salir hacia adelante gracias al humor y hoy en día desde su página de Facebook nos brinda diversión y aceptación a partes iguales.

Desde los 11 años ha participado en teatro y espectáculos cómicos. Podéis pensar que cuando una persona dedica su vida al humor y a hacer reír, es difícil sentirse triste, pero es mucho más complicado. Hay veces que tu cabeza no responde como quieres, y por más que te esfuerzas en sonreír y poner buena cara, tienes un torrente de emociones dentro que te deshacen. Pili pasó por algo así. Hace unos años sufrió una depresión, y fue el humor lo que más le ayudó a salir adelante.

Animada por los cómicos Rudy y Ruyman (pareja de canarios que podéis ver en su canal de YouTube "EstoEsCanarias" y en su página web EstoEsColonia), creó su propia página de Facebook, en principio para sus amigos, en la que iba colgando vídeos cómicos con ella como protagonista. Hace pocos meses subió uno en concreto (la conocí con ese vídeo, que os dejo más adelante), rodando por la playa de las Teresitas y sus seguidores subieron como la espuma. Yo entre ellos.
 

Desde entonces, no me he perdido ni uno de sus vídeos, y es que como ella bien dice, hay mejores y peores, pero en todos ellos te saca una sonrisa.

Hace poco publicó un estado en facebook en el que agradecía las muestras de cariño y decía lo genial que era que sin conocerla le escribiésemos palabras tan bonitas. Yo le contesté diciendo que las gracias son mutuas, que lo que realmente es increíble y fantástico es que ella saque cada día un poquito de tiempo para hacer un poco el chorra y sacarnos una sonrisa. Para hacernos mejores nuestros días malos.

Como en todas partes hay imbéciles, a Pili también le ha tocado aguantar comentarios desagradables, pero sabe saltar sobre ellos sin molestarse ni una pizquina.

Pili, te admiro. Es increíble cómo tu sentido del humor me anima a quererme como soy, a aceptarme a pesar de mis kilos de más, y pensar, que si tú eres tan genial, yo también puedo. Me río tanto con tus vídeos, y veo tanta fortaleza y superación en ellos... Gracias por enseñarnos a ser felices, a no preocuparnos de nuestro físico, a darnos cuenta de que se puede ser muy grande a nivel personal, siendo grande a nivel físico.

Para las que seáis os estéis en Canarias estos días, podéis verla actuar en Tenerife, el jueves 19 de noviembre a las 22:00 en Multicines (CC Alcampo), sala 18. La entrada es gratuita y seguro que merecerá la pena. Todos los datos en su página de Facebook, que os dejo para que podáis seguirla, conocerla y disfrutar tanto como yo hago.
 
 
 
 
 
Siempre escribo con ganas, pero el post de hoy me ha gustado especialmente prepararlo. Con todo mi cariño.
 
Bg.

A las delgadas también les rozan los muslos.

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Jueves.
 
Es de sobra conocido que a las gordas nos rozan los muslos. Como tenemos unos jamones así como de matanza de pueblo, rollizos, lustrosos y ricos ricos, carecemos de separación entre los mismos y lo pasamos mal, muy mal. El roce al andar produce que los pantalones siempre se nos desgasten por esa zona y si la tela es finita, no nos duren mucho... Y a eso sumamos a que en verano, del roce nos aparecen granitos, dolor, escozor, y en los casos más heavys, incluso heridas. Por suerte, tenemos las medias de verano o las bandelettes para sacarnos del apuro.
Bandelettes
 
 
 
Pero esta dolencia, no sólo la sufrimos las gordas... No. He hecho mi descubrimiento y os voy a dejar locas con la siguiente afirmación: 
 
 
 
 
A las delgadas también les rozan los muslos.

 
Desgaste por roce de muslos
Que sí, que sí. Lo creáis o no, esto no es un problema exclusivo de las gorditas. La otra noche tomando algo con mis amigas en una terraza, les estaba enseñando mis nuevos jeans de Violeta by Mango (esto para otro post) y me decían que al tacto parecían buenos. Yo les expliqué que como me rozan los muslos, los vaqueros no me duran nada, porque se me van desgastando y me los cargo, así que me los tengo que comprar más fuertecitos para que me duren. Y cuál fue mi sorpresa cuando dos de las 4 que estábamos me dijeron que a ellas también les pasaba. 😱 

Como lo oís. A todas las gorditas nos rozan nuestras patitas de jamón, pero a muchas delgadas también. Y es que no tiene que ver con el peso, si no con la distribución y forma de nuestro cuerpo. 

Mis amigas, ni de lejos están gordas, gastan una 36/38. Pero tienen los muslos más juntos y por ello tienen roces también. Por lo que sé, en menor medida que yo, porque en verano van tan felices con pantalones muuuuy cortos y vestidos o falditas. 

Ejemplo de Thigh Gap
Hace un tiempo, estaba muy de moda el famoso hueco entre las piernas llamado Thigh Gap. Muy popular entre las modelos. Vamos, que no les toca un muslo con el otro porque tienen cierta separación. Obsesionadas con ese paréntesis pernal muchas se volvieron locas con ejercicios específicos. Y yo por mi parte, daba por sentado que todas las delgadas lo tenían. Nada más lejos de la realidad.

Esta chorrada (como la copa de un pino) me ha servido para darme cuenta de qué mínimas y qué pocas son las cosas que nos diferencian a unas y otras. Que al fin y al cabo todas somos mujeres y cada una tenemos nuestras cosillas . Que incluso lo que yo me he pasado la vida pensando que era una diferencia notable entre nosotras, no existe. 

En resumen, que nos olvidemos de los prejuicios y pensamientos negativos que tengamos, aunque sean nuestros propios y dejemos de compararnos. Cada cuerpo es un mundo y cada mundo tiene sus propias montañas.

 


Un beso. Bg.

En tierra de nadie.

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-Hola me llamo Bego y no soy ni chichi ni limoná.

-¡¡Hooolaaaa Beeegoooo!


Sí, ni chichi ni limoná. Vamos, que estoy en tierra de nadie. Que ni tallas grandes ni tallas normales. Ni pa' ti, ni pa mí.


Y es que buscando un abrigo que me valga para vestir, para ir un poco más arreglada, hoy en el descanso de la comida me he acercado a Kiabi, donde había visto una abrigo monísimo, con un rollazo genial en la sección de tallas grandes de la web. ¡Y estaba disponible! Yo tan contenta pensando "jo, qué guay, que voy por fin voy a encontrar algo chulo al ladito de casa y sin dejarme un riñón" y  para no variar, mi gozo en un pozo.


Me lanzo directita a la sección de tallas grandes y ahí está un perchero entero llenito de ellos. Os ilustro para que os pongáis en situación. Este es el abrigo. ->


Y allí están, con todas las tallas imaginables. ¡Me ha costado encontrar la más pequeña! La más pequeña es una 46/48 (¿por qué van de dos en dos?) y sólo queda una. Me acerco a un espejo tan convencida, pensando que ya es mío. Meto un brazo, meto el otro... Me "arrecoloco" los hombros, me abrocho los botones y...


Y parezco una niña de 5 años con la americana de su padre ¬¬'


Como un serón me quedaba señor@s. Gigante. No había por dónde cogerlo. Y tan feliz, claro, porque siempre me pasa que las cosas no me valen y por primera vez algo me quedaba grande en vez de no abrocharme. ¡Yuju! Con esa felicidad y optimismo me marcho a la sección de tallas "normales" y me doy un paseo por todos los percheros cargaditos de abrigos desde 20€ y encuentro un porrón de tallas 46 que probarme. A cada cual más cuqui, vaya.

Me pruebo uno y los brazos me entran perfectos y mi cabeza en seguida piensa "ya está, este es el mío". Abrocho el primer botón, abrocho el segundo, abrocho el tercero... Ups, espera, no, que como me quede el tercero abrochado tres minutos, le salto un ojo a la dependienta. Mierda, mi culo no entra en este abrigo. Me pruebo otro. Uy, los brazos están un poco justos, y eso que voy con camisa fina... Creo que este no me va a valer. Bueno, vamos a intentar abrocharlo. Nah, ni de coña. Lo dejo. Me rindo.


Y es algo que me pasa habitualmente. ¿Por qué estoy en tierra de nadie? A menudo voy a tiendas, y la ropa de tallas grandes me queda gigante y la de tallas pequeñas no me cierra. ¿Estoy yo mal hecha? ¿O es que los fabricantes hacen patrones que ni fú ni fá?. Entiendo que hay tantos cuerpos como personas en el mundo, pero joe... Que me he probado como cinco abrigos, todos de la misma talla y cada uno me quedaba como quería...  ¿Soy la única mujer culona del mundo? Acepto ideas, consejos, tiendas, donde conseguir algo que me quede decente.


Con esa duda interna os dejo para que reflexionéis (o no) esta semana. Feliz lunes gordit@s míos.


Bg.

Gordicine.

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O cine para gordas.

Vamos a llamar a las cosas por su nombre. Y es que andamos siempre con eufemismos. Que si curvy, que si rellenita, que si entradita en carnes. No señor@s, yo lo que soy es GORDA. Y no pasa nada. También soy rubia (teñida, ejem) y miope. No pasa nada. Es un estado físico más, como cualquier otro. Estoy gorda y punto.


Y como gorda, he hecho una lista de películas para nosotras. Películas con las que sentirnos identificadas y creer en la piedad del mundo moderno para con nosotras. Películas para creer que el mundo es un lugar mejor y respetuoso con nuestros culos gordos.


1. Hairspray. Musical basado en Baltimore en los años 60. Una joven y con sobrepeso Tracy Turnbland lucha por aparecer en un programa de televisión en el que bailan jóvenes locales. La andanza de Tracy se unen a la de los negros de la ciudad por la integración racial. Magistral actuación de Jhon Travolta como la madre (sí, sí, la MADRE) también con sobrepeso de Tracy. Soberbia también Queen Latifah.
  
 
2. El diario de Bridget Jones. No podemos decir que Renee Zelweger haga de verdadera gorda... Dejémoslo en que tiene un ligero sobrepeso, pero aún así es una de esas películas que no pueden faltar en nuestra filmoteca. Bridget es un desastre humano que acaba liada con dos hombretones a pesar de que no da ni una. ¿Qué gorda del mundo no se ha sentido Bridget después de embutirse en una bragafaja para apretar sus carnes en un vestido?
 
3. Amor ciego. Hal (Jack Black) es un tipo bastante asquerosito (y gordo) que se cree un fucker y se fija en las mujeres sólo si están buenas. Entonces se encuentra con un tipo que con un hechizo le hace ver a las mujeres por su personalidad y enamorarse de Rosemary, una chica obesa a la que Hal ve con el cuerpo de Gwyneth Paltrow.




4. Con faldas y a lo loco. Esta es un clásico de Marilyn Monroe, y la incluyo en esta lista no porque ella fuese gorda, si no porque en esta película, el gran mito sexual todavía tenía curvas generosas. Joe y Jerry son testigos de un asesinato de la mafia y para huir tienen que infiltrarse en una banda femenina de la que Sugar (Marilyn) es cantante.


5. To be fat like me. Aly (Kaley Cuoco o Penny para los frikis como yo) es la típica chica guapa, delgada y popular. Tiene una beca deportiva que pierde por una lesión, y para conseguir dinero para sus estudios, inspirada en su hermano y su madre que tienen sobrepeso, decide meterse en un traje de gorda y grabar con cámara oculta un documental sobre los aspectos sociales del sobrepeso.


6. Gordos. Una española. Comedia dramática que trata la historia en torno a la obesidad de cinco personajes con un punto común, un grupo de terapia. El grupo lo forman dos chicas y dos chicos y el profesor. Cada uno con sus historias, su familia, todo relacionado con el sobrepeso y la obesidad.


7. Shreck. Y no me digáis que no. Es la película que mejor define los valores de ser uno mismo y de que nos quieran por cómo realmente somos. Peli de animación con risas a raudales que narra la historia de un ogro que se enamora de la princesa Fiona.

 
8. Dando la nota. Y es que no hay nada mejor que ver a Rebel Wilson siendo Amy la Gorda. La peli, va de grupos corales en la universidad. Tiene segunda parte. Es muy divertida, y el personaje de Amy es genial. Todo le da igual. Ella es como es y no le hace falta más.
 
 
9. Por la cara. La gran Melissa McCarthy con Jason Bateman. Comedia tronchante (para mí, que soy de risa fácil) en la que ella se dedica a suplantar la identidad de él y él se cruza medio país buscándola para evitar que le arruine aún más.
 
 
10. Armadas y peligrosas. También Melissa McCarthy, esta vez con Sandra Bullock. Son dos agentes del FBI que tienen que trabajar juntas. Una es súper meticulosa y arrogante y la otra es un verdadero caos. No tiene desperdicio.
 
 
Y seguro que hay milochocientastreintaycinco películas más, pero no puedo recomendarlas porque no las he visto. Según vaya ampliando mi filmoteca, os pasaré la lista. 


Y hasta aquí por hoy. A por todas.

Bg.


PD: Querido anónimo. ¡Un besi!

Lunes, Monday, Lunedi, Lundi, Montag...

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Lunes...

Porque todo empieza los lunes. Las dietas, el cole, la semana... Los buenos propósitos, como en enero, empiezan los lunes. Y con este lunes comienza una nueva etapa para mí.


Este verano ha sido extraño para mí. Es como si no hubiera tenido verano. El trabajo, situaciones personales complicadas han hecho que me pasase con la cabeza puesta en la semana que tenía de vacaciones a final de agosto. Y la maldita ciclo génesis llegó para que mi única semana de verano pareciese casi invierno... Así que ha sido muy raro.


Me he pasado todo septiembre con la vista puesta en las vacaciones de octubre y la suerte ha querido que pasase una semana increíble en Lanzarote. Acompañada de mucho sol, calor y relax, por fin he tenido mi tan esperado "verano". Una semana que aunque ha sido cortita, me ha servido para desconectar y tomarme ese respiro que me hacía falta.


Y con ese respiro, llega también una nueva Bego. Una nueva yo, con más fuerza y ganas de venirme arriba. Con más ganas de cambiar lo que no me gusta de mí, y con ganas infinitas de potenciar la mejor versión de mí misma. Dispuesta a todo. A comerme el mundo y a quien sea para luchar por mí.


Este verano me ha faltado mucho amor propio. Tengo que reconocer que mi falta de autoestima muchas veces me ha hecho anteponer los intereses de los demás por delante de los míos. A no darme cuenta de que no me estoy valorando lo suficiente. Y cuando dejo de valorarme, empiezo a ir a menos. Dejo de cuidarme, me despreocupo, y no me doy la importancia que merezco. Porque chicas, al fin y al cabo, nosotras somos las únicas que nos vamos a acompañar durante todo el camino.


Empiezo a darme cuenta de que en mi vida, la persona más importante soy yo misma. Mi felicidad antes que nada, y el sentirme bien siendo quien soy.


Hoy, que es lunes, empieza mi nuevo Yo. Viene una nueva Bego, desde un nuevo ordenador, con una nueva visión mejorada de lo que necesito para ser feliz.


Bienvenidas a esta nueva etapa.


Bg.

PG by Patricia Guillén.

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¡Hola de nuevo!

Sí, tengo esto súper abandonado, lo sé. Ha sido una etapa un poco intensa en lo que a trabajo se refiere y eso ha repercutido en mi autoestima (otra vez) y en mi inspiración para escribir.


Y en esta etapa mía de baja autoestima estaba yo cuando conocí a Patricia Guillén. Por si no la conocéis, Patricia es una diseñadora española, y aparte de ser encantadora y genial, es una chica Con Curvas y hace ropa para nosotras. Y no os hablo de la típica ropa para tallas grandes desfasada y de abuela. No. Os hablo de una línea súper juvenil y "chic" y con confección 100% "made in Spain", que podéis encontrar pinchando aquí.



Yo con Patricia.
Y dio la casualidad de que me invitó a un desfile el pasado domingo en el teatro Bosco de Malasaña. Un desfile en el que participaron ocho modelos de la agencia "plussizemodels" con diseños inspirados en los años 50. Y como ya sabéis, todo lo retro me vuelve loca, así que me faltó tiempo para ir. Un desfile en el que tuve la oportunidad de conocerla y ver en primicia su nueva colección.


Os confieso que aquí donde me veis tan suelta, es la primera vez que voy a un desfile, y la experiencia fue tan enriquecedora, que salí de allí ya pensando en este post.


Y es que el sitio ya acompañaba. Un pequeño local, rodeado de puestecitos de artesanía, como collares, tocados o unas lámparas únicas, que daban un ambiente muy íntimo y acogedor. 


Y las chicas... ¡Qué chicas! Mujeres perfectas, increíblemente guapas, luciendo unos diseños y unos looks tan "pin up" que daban ganas de llevártelas todas a casa. Y lo que más me impresionó, fue la actitud. Y es que derrochaban sensualidad y picardía de una manera... Y me sentí tan bien a su lado. Es como si me contagiasen esa seguridad y ese sentirse guapas. Me sentí tan, tan agusto que me dio pena irme.

Las chicas de plussizemodels al terminar el desfile.
 
Al desfile me acompañó mi hermano, que me hizo de perchero y fotógrafo, porque mi 1.65 no me dejaba ver por encima de las cabezas. Así que las fotos que tengo son poquitas (porque además, yo eso de fotografiar gente desfilando no lo tengo muy controlado aún), pero os las dejo por aquí para que alucinéis tanto como yo.

Patricia Guillén recibiendo su merecido aplauso.
Posando con las chicas.
Perfectas pin ups.
Mi diseño favorito.
El resultado fue una tarde muy divertida y sobre todo inspiradora. Cuando ves a mujeres parecidas a ti físicamente y las ves con esa soltura y esa seguridad, piensas ¿y por qué no? Yo también puedo ser así de guapa y sensual. De verdad que salí de allí con fuerzas renovadas y con muchas ganas de picar con algún modelito.


Las chicas fueron encantadoras, incluída Patricia, a la que desde aquí le doy las gracias por la invitación y por el empujoncito para arriba, que a veces me hace falta. No me van a faltar las ganas de seguir dando guerra. Gracias.


Hasta aquí por hoy, espero que os haya gustado.


Bg.